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martes, 16 de septiembre de 2014

Comunicación y participación de los padres


La familia y la escuela intentan conseguir un mismo objetivo, que es ayudar los pequeños en su desarrollo y formación.

Para conseguirlo es importantísimo que exista una gran coordinación y comunicación entre familia y escuela.

Tanto los padres como los profesores han de ser consciente de la necesidad de complementar mutuamente el proceso de educación de los más pequeños.

Las seños sabemos sobradamente que nuestra actuación con los niños debe estar conectada con sus experiencias fuera de la clase, para poder asegurar la personalización de la educación.

El equipo de Casa de Colores espera estar en contacto permanente con todos vosotros para poder tener unas pautas de comportamiento similares, ya que como es de suponer, los mensajes que se reciban en ambos ámbitos no pueden ser contradictorios en el momento en que los más pequeños están construyendo su personalidad, y precisan de unos modelos estables en los que fijarse.

Nosotros programamos a los largo del curso unas actividades extraordinarias y divertidas para que los niños y niñas disfruten en su proceso de aprendizaje, pero estamos abiertos a propuesta y participaciones vuestras para llevar a cabo esta labor.

Esperamos vuestra colaboración.

La Seño Maribel
Todo aquello que desees saber o preguntar, no dudéis en comunicárnoslo. Os ayudaremos en todo lo que sea posible.


viernes, 12 de septiembre de 2014

Jugando con tu bebé

Queridas familias, antes que nada me gustaría daros la bienvenida a este nuevo curso. 

         Este año me siento especialmente motivada porque he cambiado de clase, ¡tengo la clase de los bebés!, y por eso me gustaría proponeros algunos juegos para pasar buenos ratitos y disfrutar de nuestros pequeñines.

         Los masajes son una actividad muy satisfactoria, pues el contacto físico les produce placer, seguridad y diversión.

         Es recomendable encontrar un buen momento, sentirse con ganas y mucha ilusión. Podemos utilizar diferentes texturas, por ejemplo: una mota de algodón para frotarla sobre la espaldita, la cara, los pies y la carita de nuestro bebé mientras le cantamos una linda canción.

         Los juegos en el agua les encantan; podemos llenar su bañera y meter botellas de plástico, vasos, pelotas y esponjas para dejarlos explorar. Podemos aprovechar para jugar con pompitas de jabón, estimulándolos para que las exploten.

         Otro juego muy estimulante es: “El Baúl de los Tesoros” el cual consiste en presentarle al bebé una cesta con materiales de la vida cotidiana de diferentes texturas, sabores, temperaturas, olores y colores (esponja, peine de metal…). Los niños/as podrán explorar libremente y sentir cada material a través de sus sentidos.

         Otra opción divertida son los juegos tradicionales, como el juego de las manitas, palmitas, los cinco lobitos, etc. A los bebés les encanta la música y escucharnos cantar.

         Espero que estas propuestas os ayuden a disfrutar como lo hago yo todos los días con mis cachorritos.
        
         Saludos y cariñitos

La seño Tibi





lunes, 8 de septiembre de 2014

Adaptándonos... pasito a pasito.

Queridas familias de Casa de Colores. Ante todo bienvenidos a nuestro-vuestro cole.

En este primera entrada del curso en nuestro blog queremos compartir este artículo que habla sobre las primeras semanas en el cole; semanas de adaptación, tanto para los peques como para las familias que comenzáis esta nueva andadura. Pero ante todo transmitiros tranquilidad y seguridad, ya que pronto comprobaréis que poquito a poco los peques se van haciendo con sus nuevas seños y su nueva rutina. Estamos seguros que en breve estaréis contentos con la decisión de confiar a Casa de Colores el cuidado y la educación que un Centro de Educación Infantil como el nuestro os puedo ofrecer. Estamos encantados de que así sea.

La primera semana siempre es emocionalmente compleja.

En Casa de Colores sabemos que el ingreso en la escuela infantil supone un cambio muy importante para el niño, “normalmente” es la primera vez que se separa de su familia, sale de su hogar para pasar a un espacio totalmente desconocido, con adultos desconocidos y con otros niños. Incluso en los niños han estado ya en el centro y están acostumbrados a la guarde, pueden surgir comportamientos diferentes, llantos, ansiedad de separación, etc.

Las familias también sufrís una adaptación, ya que suele ser la primera vez os separáis de vuestro hijo. Y lo mismo sucede con las educadoras, que también tienen que adaptarse a cada niño, ya que cada uno es diferente y único. Hay que conocerle, saber sus gustos y preferencias, y conseguir que disfrute y sea feliz en los primeros momentos, y luego, durante el curso.

Por todo esto os queremos mandar esta entrada a nuestro blog con  información sobre el período de adaptación, para que estéis tranquilos con los posibles cambios eventuales que pueden estar ocurriendo en vuestros hijos. 

La entrada del niño en la escuela infantil supone para él un importante cambio: Implica la salida del entorno familiar donde el niño ocupa un papel determinado, con una forma concreta  de comunicarse y con un espacio que conoce, que le da seguridad y protección, y todo esto va a modificarse: su mundo de relaciones va a ampliarse al salir del círculo estrecho familiar, nuevos adultos y nuevos niños, y va a entrar en contacto con un nuevo espacio: la escuela.

Este será paso muy importante en la vida del niño, y aunque en algunos casos al principio la separación le resultará difícil, el niño lo irá asimilando, y gracias a esta separación se incrementará su autonomía personal y su grado de socialización. Además de ser un paso necesario para aprender que los cambios no tienen por qué ser malos.

El niño experimenta cambios en las áreas de: higiene, alimentación, sueño, rutinas, las rutinas que se establecen en la Escuela Infantil, les ayudan en su organización del tiempo y la actividad, a relacionarse con sus iguales, con los adultos y en la organización del espacio y objetos.
Es posible que durante este periodo puedan aparecer en el niño conductas de rechazo:
  • Hay niños que desde el punto de vista somático pueden tener alteraciones de sueño, de alimentación, vómitos…
  • Algunos sienten ansiedad ante la separación y pueden sentir abandono, miedo, surgen los celos de los otros hermanos, o pueden tener comportamientos agresivos.
  • Desde el punto de vista afectivo y social se observa:
    • Niños que lloran: es la manifestación más generalizada.
    • Niños que no lloran y participan en la escuela de forma resignada porque la actividad les resulta novedosa, pero en el hogar manifiestan conductas negativas.
    • Niños que lloran y se niegan a ser atendidos por extraños.
    • Niños que se mantienen aislados, no participan, no se relacionan, permanecen sin moverse.
    • Niños que se aferran fuertemente a algún objeto que traen de casa, participan pero con el objeto en la mano.
Debemos saber que estas son manifestaciones normales de este periodo y que si lo entendemos de una forma natural estaremos ayudando al niño en la resolución de este proceso que es el periodo de adaptación.

Para todo ello va a necesitar que le ofrezcamos una gran comprensión y ayuda, ayuda que no consiste en evitar sus sentimientos y conflictos, sino en entenderlos. Y que comprendáis que cada niño tiene un ritmo de adaptación personal que hay que respetar.

Cuando hablamos de la separación mutua de niño-familia, entendemos que no sólo se adapta el niño, sino que los padres van a tener que adaptarse también.

Los padres tendréis una gran influencia en sus temores, sus expectativas, su ansiedad,... todo lo que vosotros sintáis: La inseguridad, la culpabilidad por la separación, el temor ante el cuidado que vaya a recibir el niño, todo eso son sentimientos habituales en los padres, pero debéis cuidar al máximo vuestras manifestaciones externas, para no trasmitir al niño inseguridad.

Consejos para padres
De forma que, algunos consejos que podemos daros son:
  • Lo que hemos comentado, recordaos que vuestra actitud es muy importante. Es necesario no actuar con inseguridad, duda o culpabilidad.
  • Durante el periodo de adaptación, en la medida de vuestras posibilidades es conveniente que intentéis llevarle y buscarle vosotros, eso le dará seguridad y se acostumbrará antes al cambio.
  • Debemos evitar el chantaje afectivo de “no llores que mamá se va triste”, o la mentira “no llores que mamá viene ahora”.
  • Cuando sea la hora de marchar es mejor no alargar la situación: decir adiós con seguridad y alegría. Es importante que no piense que la marcha de los padres es opcional o que si protesta con fuerza impedirá la partida.
  • No prolongar las despedidas en exceso. Hay que trasmitir al niño que lo que estáis haciendo es lo mejor para él.
  • Dejaremos que el niño lleve, si así lo desea, su juguete favorito, algo que le sea familiar y le mantenga unido con su hogar.
  • No es un buen momento para introducir más cambios en la vida del niño (quitar pañales, cambio de habitación...) Será conveniente esperar a que supere el proceso de adaptación.
  • Evitar al recogerle frases como “ay, pobrecito, que le hemos dejado solito”, “qué te han hecho?”
  • Puede que el niño, en el reencuentro con los padres llore o muestre indiferencia, estas son algunas manifestaciones que no deben angustiarnos, a veces el niño también experimenta sentimientos ambivalentes, contradictorios, al mismo tiempo siente la separación con la educadora y el deseo de ir con sus padres.
  • Es posible que surjan pequeñas dificultades, no os alarméis, solo está adaptándose a un ritmo diferente.
  • Ese pequeño desequilibrio del inicio del curso debe contemplarse desde una actitud serena de normalidad.
Objetivos para los papás
Os proponemos como objetivos para vosotros:
  • Que superéis la angustia de la separación.
  • Que confiéis en el equipo.
  • Que os despidáis de vuestros hijos sin engaños y con seguridad.
  • Que conozcáis y valoréis el periodo por el que pasan vuestros hijos.
Objetivos para los niños
En cuanto a los niños, en el periodo de adaptación es muy importante la separación con los padres, pero no es solo eso, podríais pensar que si vuestro hijo no llora, se muestra contento y confiado, no necesita un periodo de adaptación.
Pero en este periodo implica a otras muchas cosas: Como objetivos durante este periodo el niño debe:
  • Aceptar el nuevo espacio y ser capaz de moverse libremente en él.
  • Explorar el nuevo material.
  • Adaptarse a las rutinas.
  • Comprender y recordar las normas y pautas que la educadora va estableciendo.
  • Establecer vínculos de afectividad con la educadora y los demás niños.
  • Admitir progresivamente la separación de sus padres.