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jueves, 20 de octubre de 2016

El gateo en los bebés


El gateo en los bebés es un ejercicio muy completo. Entre los 8 y los 10 meses suelen adquirir la capacidad de gatear, y son capaces de recorrer toda la casa y registrar todos sus rincones. Es la forma en la que el bebé comienza su independencia y exploración del mundo fuera de los brazos de sus papás. 


Lo interesante del gateo es que el niño adquiere la capacidad de desplazarse y de interaccionar con su entorno, entrena su coordinación motora, su coordinación psicomotriz, aprende a calcular distancias; es importante a nivel físico e intelectual.
Para gatear el bebé necesita coordinar y apoyar sus cuatro extremidades. Los brazos, piernas y abdominales deben soportar el peso de su cuerpo. 
Para ayudarle a lograrlo os propongo unos sencillos ejercicios para mejorar sus movimientos y fortalecer su confianza:
 
“El Rodillo”
Coloca al bebé boca abajo sobre un cojín en forma de rodillo. Pon enfrente de tu bebé algunos objetos que puedan interesarle. Al intentar llegar al juguete, irá recorriendo junto con el cojín y apoyando su pancita. Poco a poco lo hará más fácil y sin necesidad del cojín.

“La Lagartijita”

Coloca a tu bebé boca abajo, con sus manitas apoyadas en el suelo. Sujétalo de la cadera y levántalo y bájalo sucesivamente. De esta forma se acostumbrará a apoyarse en sus manos y rodillas y se sentirá más seguro con tu ayuda para que pronto lo logre por sí solo.
“La mantita divertida”
Enrolla una pequeña manta y pásala por debajo de él, a la altura de su pancita y sujétala arriba de tu bebé en cada punta. De esta manera, lo ayudarás a sentirse más seguro. Impúlsalo  hacia adelante y hacia atrás para que apoye sus manitas en el suelo. Tú controlarás la altura y ritmo, así que es muy seguro.


Espero que os sirva de ayuda. ¡Besitos de la sño Isa!



miércoles, 5 de octubre de 2016

LOS TEMIDOS MOCOS

Hola papis, esta semana os voy a hablar de los temidos “mocos” y del temido mito “ya ha empezado la guardería ya está malo…”

Ya llega el otoño y el ambiente ha refrescado un poquito. Digo un poquito porque ya hemos vuelto al calor. Y esos cambios de temperatura es lo que provoca que muchas veces abriguemos demasiado a nuestros pequeños o al contrario que los dejemos medio desnudos, qué lío, ¿no?
Pues ni una cosa ni la otra, los catarros no se cogen en las guarderías, ni coles…ni porque los pequeños estén más o menos abrigados sino porque en el ambiente existen más de 200 virus que viven en el exterior y nuestro cuerpo reacciona ante ellos con los “mocos” que es la primera línea defensiva  que tienen nuestras vías respiratorias para protegernos de dicho virus.


Según la pediatra  Lucía Galán, en  ocasiones, si la infección progresa, comenzaremos a fabricar un exceso de moco que ya es evidente. Un niño en edad escolar, entre Septiembre y Junio, tiene una media de 5-6 catarros de vías altas. En los más pequeños, hasta 7- 8 episodios. Durante estos procesos tendrán fundamentalmente mocos, tos, estornudos, a veces dolor de garganta y fiebre. La fiebre no suele durar más de 3 días. Los mocos los tendrán durante 7 días y la tos, a veces, se prolonga hasta dos semanas. Esta es la evolución natural de un catarro sin complicaciones. Con el paso del tiempo tendrán menos catarros ya que su sistema inmunitario va madurando. 

En los 3 primeros años de vida el sistema inmune es muy inmaduro, por eso es tan importante que los pequeños vengan bien al cole, con su botellita de agua y chupetes personales, bien aseados …y cargados de defensas naturales que les dan una alimentación rica en frutas y verduras…y no olvidemos ofrecerles mucha agua.

Seño Antonia





viernes, 30 de septiembre de 2016

¿POR QUÉ NO SÓLO FICHAS?

A veces pensamos que un niño/a sólo aprende cuando hace muchas fichas, porque podemos ver el aprendizaje materializado en algo que podemos ver o tocar. 
Sin embargo, en la mayoría de los casos, el niño/a se limita a repetir de manera mecánica lo que el adulto le ha indicado, sin entender el sentido de lo que está reproduciendo en ficha tras ficha.

Por el contrario, solemos pensar que cuando el niño/a está todo el rato jugando, está perdiendo el tiempo porque no podemos visualizar el aprendizaje, y se nos olvida que los niños tienen que jugar porque están en su etapa de juego. Porque cuando juegan son felices y cuando son felices aprenden y quieren aprender, e inconscientemente están aprendiendo: están desarrollando la imaginación y la creatividad; están aprendiendo a socializarse, a compartir; a desarrollar la motricidad fina y gruesa; desarrollan la inteligencia. E interiorizan de manera más efectiva los contenidos trabajados.

Es precisamente por este motivo por el que las fichas deben ser un complemento para afianzar lo aprendido a través de otros recursos como el juego.

Un saludo. Seño Aurora.